Antes de descubrir la esencia de lo que es el Centro de Acogida que es la obra principal que alberga lo mejor del Carisma de Roncalli, leamos esta Carta que el fundador escribe a los que alguna vez pasaron por la Acogida y por el CEO Roncalli.
Roncalleros en Marcha
Querido amigo:
Estamos empezando la carrera de los veinte años de Roncalli.
- A ti que estuviste entre los primeros 43 chicos del primer día de Roncalli;
- A ti que llegaste cuando Roncalli era sólo piedras, desmonte y lagartijas;
- A ti que estuviste en la época en que Martita abría la puerta, el chanchito se escondía con los amiguitos del chatito Andrés, y tú jugabas con las llantas en medio de las piedras;
- A ti que ya viniste cuando el túnel estaba en construcción;
- A ti Luchito que al jugar futbolín rompías los palitroques y le echabas la culpa al diablillo que no podías controlar;
- A ti con quien empezamos a jugar pelota envenenada, bandera larga, handball y nudo de guerra, en aquellas olimpiadas que inventamos;
- A ti Balán que viniste y no creías que Roncalli era para ustedes, y pensabas que era pa’ los gringos y que a ustedes les llegaba prestadito;
- A ti que no querías entrar por la puerta sino saltando la tapia;
- A ti Caradura, Oliva, Juanito Otero y Raúl Izquierdo que cargaban las mesas cantando “Señor… de los Milagros…”;
- A ti, Malo que decías que en Roncalli te sentías millonario, y afuera no tanto;
- A ti Balín que cuando entraste por el portón esa primera vez, Roncalli te pareció todo un palacio y se te encogió el corazón; pero al cruzar el túnel te encontraste con tantos chicos de Pamplona que parecían tus amigos de toda la vida, y aquí encontraste tu casa;
- A ti Coco que gritaste al esconderte: “Roncalli”
- A ti que te llamaban “medio beso”, “pelao”, “cachorro”, “el gordo”, “mañuco”, “malo”, “terruco”, “balán”, “balín”, “el gringo”, el “tío pilatos”, “anchí”, “chente”, “mandingo”, “petete”, “chaqueta”, “neto grande”, “neto chico”, “coco”, “vlady”, “charlie”, “charqui”, “juanito”, “alex”, “el chato”, “yónatan”, “maicol”, “julio”, pavarotti”, “simba”,”jack”, “topo”, “mondongo”, “champi viejo”, “champi chico”, “caca frita” o “robotito.
Para ti que fuiste y eres Brigadier y para tantos otros que algún día pasaron por Roncalli, y se contagiaron de “un no sé que” que los embrujó, es que escribo estas líneas, para que te sirvan de entusiasmo y también de recuerdo y de ilusiones conseguidas. Para ti que ya viniste cuando el C.E.O. era una realidad y aquí aprendiste a ser empresario rústico. A ti te escribo y te invito.
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